Google invierte en A24 para desarrollar herramientas de cine con IA
El estudio A24 anunció un acuerdo con Google para colaborar en investigación y desarrollo de herramientas basadas en inteligencia artificial aplicadas a la producción audiovisual. La alianza incluye una inversión cercana a los 75 millones de dólares y será ejecutada a través de Google DeepMind.
Según ambas compañías, el proyecto busca crear tecnologías que permitan a cineastas y equipos creativos experimentar con nuevos flujos de trabajo sin ceder control artístico. A24 aclaró que el acuerdo no otorga acceso a su catálogo ni a datos internos del estudio.
La colaboración se centrará en el codesarrollo de funciones de IA orientadas a procesos de producción, posproducción y distribución, en un momento en el que la industria de Hollywood debate el alcance de estas tecnologías tras las huelgas de guionistas y actores de 2023.
Reacciones y controversia
El anuncio generó críticas entre seguidores del estudio, especialmente por la percepción de que A24 —conocido por su identidad independiente— estaría abriendo la puerta a herramientas que parte del público rechaza. Algunos usuarios recordaron que Kane Parsons, director de Backrooms, ha expresado públicamente su oposición a la IA generativa.
Scott Belsky, responsable del área tecnológica de A24, defendió el acuerdo afirmando que las herramientas en desarrollo “no se parecerán a los modelos generativos por comandos”, sino que buscarán apoyar procesos creativos sin sustituirlos.
Demis Hassabis, director ejecutivo de Google DeepMind, señaló que trabajar directamente con cineastas permitirá diseñar funciones que “empoderen a los artistas”.
Un movimiento inédito para Google
Esta es la primera vez que Google adquiere participación financiera en un estudio de Hollywood. La operación se suma a otros movimientos recientes del sector:
- Disney firmó un acuerdo con OpenAI en 2025, que terminó tras la suspensión de la herramienta Sora.
- Netflix adquirió una empresa de IA fundada por Ben Affleck para modificar escenas sin regrabaciones.
La industria continúa explorando cómo integrar estas tecnologías sin afectar derechos laborales ni procesos creativos tradicionales.
Fuente: 20minutos / Redacción El Atlante
