Vecinos de Cabimas denuncian agua turbia y fallas prolongadas en el servicio
Habitantes de la calle Venezuela, en la urbanización Concordia del municipio Cabimas, alertaron sobre la crítica situación del suministro de agua potable, marcada por ciclos de hasta 30 días sin servicio y la llegada de un líquido turbio, amarillento y con sedimentos, imposible de usar para consumo o tareas domésticas.
Un problema que afecta la salud y el bolsillo
Los residentes aseguran que la irregularidad del bombeo y la mala calidad del agua han generado un impacto económico considerable. Ante la imposibilidad de utilizar el agua que llega por tubería, muchas familias se ven obligadas a recurrir a camiones cisterna o a comprar pipas, cuyos precios aumentan constantemente.
El vecino Humberto Torres describió la situación como insostenible: “El agua llega amarilla, llena de barro. La gente tiene que ver cómo resuelve”. Torres también denunció que la necesidad ha impulsado el cobro de hasta 1.000 bolívares por pipa, un monto difícil de asumir para numerosos hogares.
Llamado a Hidrolago y a las autoridades municipales
La comunidad exige a Hidrolago revisar de inmediato las fallas en el sistema de distribución y garantizar un suministro regular y apto para el uso humano. Además, solicitaron al Concejo Municipal de Cabimas actualizar la ordenanza que regula los precios de los camiones cisterna, con el fin de evitar abusos y asegurar tarifas accesibles.
Testimonios que reflejan la gravedad del problema
Janet Castro de Marquina, residente de la zona, relató las dificultades diarias para obtener agua: “Da tristeza cómo hacemos tripas corazón para conseguir el agua”. Explicó que, ante la escasez, algunas familias recurren incluso al agua de los aires acondicionados para tareas no potables, como la limpieza o el baño.
Una demanda que se extiende a todo Cabimas
Los vecinos de Concordia afirman que la situación no es aislada y que el problema del agua afecta a múltiples sectores del municipio. Piden soluciones estructurales que garanticen un servicio continuo, seguro y económicamente accesible, al tratarse de un derecho fundamental para la salud y la calidad de vida.
Fuente: El Regional del Zulia
